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En Mendoza (Arg.), la multinacional
Río Tinto S.A. se propone extraer cloruro de
potasio en las márgenes del río Colorado.
La explotación minera utilizará la misma
cantidad de agua que consume una ciudad de 100.000
hab. y el gas que utilizan en la capital mendocina
(850.000 hab.) por día. Además, generará
una inmensa montaña permanente de sal de 210
hectáreas por 50 metros de altura.
El
yacimiento, que estará ubicado en territorio
de la provincia de Mendoza (Argentina), muy próximo
al río Colorado, puede salinizar las
aguas de ese caudal interprovincial, alterar las condiciones
ambientales del lugar y convertirse en una bomba de
tiempo en el mediano y largo plazo. Y lo peor, dicen
los expertos, es que las ventajas económicas
y sociales no son tales.
Desde
hace tiempo Potasio Río Colorado (filial
argentina de Río Tinto S.A., la segunda
gran empresa en el mundo en la explotación
minera) realiza infructuosas gestiones para que el
proyecto se apruebe. Hasta ahora han convencido a
algunos funcionarios y privados mendocinos, pero encontró
una férrea resistencia de vecinos de localidades
cercanas al lugar, organizaciones ambientalistas y
hasta de gobiernos de provincias vecinas (ver aparte
"COIRCO...").
Ubicada
a 270 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe,
a unos pocos kilómetros del límite con
La Pampa y a 700 Km. de la capital mendocina, el yacimiento
se propone extraer potasio de las profundidades de
la tierra.
| COIRCO |
Ante
el pedido del Comité Interjurisdiccional
del Río Colorado (COIRCO) de relocalizar
la pila de cloruro de sodio que se ubicaría
en la cuenca del río, Río Tinto
S.A. modificó el proyecto original y alojaría
la sal en un área distante a unos 18 kilómetros
del cauce del Colorado.
Compuesto por los gobiernos de las provincias
ribereñas del Colorado (Mendoza, La Pampa,
Neuquén, Río Negro y Buenos Aires),
COIRCO tiene competencia en la utilización
de las aguas del río y la preservación
de todos los recursos naturales de la cuenca y
en especial el hídrico.
En una nota dirigida a la empresa, el organismo
interprovincial rechazaba la utilización
de los depósitos de sal en superficie e
insistía "en la búsqueda de
alternativas para su transporte, o disposición
final, para lo cual deberán efectuar todos
los estudios necesarios".
En una reunión realizada el 3 de julio
último, Río Tinto informó
a representantes de COIRCO, a técnicos
y funcionarios de las cinco provincias lindantes
con el Colorado y a delegados del gobierno nacional,
que el lugar último seleccionado presentaría
características topográficas, geológicas,
geotécnicas e hidrogeológicas, que
garantizarían la no conectividad
hidráulica con el área de influencia
de la Cuenca del Río Colorado.
Por último, la empresa se comprometió
a desarrollar todos los estudios pertinentes y
a presentar los mismos a los organismos provinciales
y nacionales pertinentes para su consideración. |
La
producción del yacimiento ubicado en Mendoza
(que convertiría al país en el primer
productor de Latinoamérica y el quinto en el
mundo), se utilizará, básicamente, como
abono para los cultivos de soja y girasol en tierras
brasileñas.
Riego
ambiental
El informe de impacto ambiental presentado por
la empresa pasa por alto "el carácter
perpetuo del depósito de sal, el consumo anual
de electricidad, la desagregación del valor
agregado en regalías, el costo laboral, las
utilidades y el destino final de las mismas",
dice Marcelo Giraud, de la Universidad Nacional
de Cuyo.
Profesor
de Geografía, Giraud elevó un informe
donde considera el impacto ambiental que produciría
el Proyecto Potasio Río Colorado.
Luego
de 40 años de explotación, la empresa
propone dejar "por un tiempo prolongado",
una montaña de sal "encapsulada"
de 210 hectáreas por 40 o 50 metros de altura.
El
experto sostiene que la empresa dejará para
siempre ese "pasivo ambiental", con serios
riesgos para el ambiente. "La estabilidad a perpetuidad
de la cubierta del depósito de sal es un aspecto
ambientalmente crítico del proyecto" dice
Giraud y sostiene que muchos datos son "incoherentes
e inaceptables".
Los
vientos, posibles terremotos, las lluvias y otros
fenómenos climáticos, podrían
afectar la montaña de sal con consecuencias
ambientales y sociales desastrosas. "No calcula
el volumen de sal que podría ser erosionada
y transportada en esas condiciones, ni su impacto
en el ecosistema, en particular sobre la vegetación,
el suelo y el agua del río Colorado si la sal
llegara hasta él".
Recursos
El
megaproyecto demandará un suministro de gas
que equivale al consumo de los hogares, los comercios
y los entes oficiales de toda la ciudad de Mendoza
(1 millón de m3 por día, 367,4 millones
de m3/año).
Además,
requerirá una cantidad de energía eléctrica
anual de 318 GWh., casi el 40% del consumo de los
hogares de la capital mendocina.

Pila
de sal en Unterbreizbach, Alemania |
"En
tiempos de crisis energética y restricciones
de suministro tanto a empresas como a ciudadanos comunes,
corresponde evaluar si es oportuno incorporar una
demanda de semejante magnitud a la estructura del
consumo mendocino y argentino, y qué nivel
de prioridad debe otorgarse a un emprendimiento donde
el gas y la electricidad son sus principalísimos
insumos", señala Giraud.
La
demanda de agua será de 1 m3 por segundo, similar
a la utilizada en la ciudad de Santa Rosa (La Pampa.
Arg.) por día, la mitad de la capacidad del
acueducto del río Colorado que suministra H2O
a varias localidades de esta provincia.
"El
país va a subsidiar con gas, electricidad y
agua un proyecto que sólo deja un 3% de las
regalías en Mendoza y un pasivo ambiental no
del todo cuantificable", opina Darío
Mariani, Subsecretario de Ecología del
Gobierno de La Pampa.
"La
concreción del proyecto Potasio Río
Colorado implicaría la extracción acelerada
de recursos de potasio no renovables y muy difícilmente
reciclables, y una fuerte contribución al rápido
agotamiento del gas argentino, para abastecer una
demanda externa de fertilización de suelos
degradados por monocultivos, sin considerar las necesidades
internas de largo plazo", afirma en sus conclusiones
Giraud.
Deuda
ambiental
Con una inversión de más de mil
millones de dólares, Río Tinto S.A.
se propone extraer unos 2,4 millones de toneladas
de este mineral al año. Según los cálculos
expuestos en la audiencia pública y no refutados
por la empresa, la inversión será recuperada
en solo cuatro años y medio, y luego serán
ganancias abultadas (unos 200 millones de dólares
anuales).
Por
eso el informe de Giraud reclama un mayor compromiso
de la empresa ya que está lejos de cumplir
con las metas ambientales declamadas. Sólo
si se considera las emisiones de gases de efecto de
invernadero (GEI) por el consumo de gas, el megaproyecto
tendría un costo ambiental de 8,4 a 11,7 millones
de dólares por año, valor superior a
las regalías que recibiría Mendoza por
esta explotación minera (calculada en unos
8 millones de dólares anuales).
Por
eso, organizaciones ambientalistas, profesionales
y organismos de gobierno sostienen que las ventajas
son pocas, el impacto ambiental muy alto y la deuda
futura inestimable.
A pesar de que la empresa afirma que su política
reconoce los riesgos "para evitar daños
a las personas o al medio ambiente natural",
el informe de Giraud señala que "el Proyecto
Potasio Río Colorado de ningún modo
responde a un modelo de Desarrollo Sustentable",
y por eso recomienda no autorizar su concreción
en las condiciones que está formulado.
Pablo
D'Atri
(inicio)
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